La selección de Uruguay se encuentra en la tercera posición en la clasificación del Mundial, con 2 puntos y 0 victorias, 2 empates y 1 derrota en 3 partidos, y una forma reciente de LDDDD. En este momento, el equipo está 5 puntos detrás de los líderes España. En su último partido, Uruguay perdió 0-1 ante España el 27 de junio de 2026. En los últimos 5 partidos, el equipo ha tenido 0 victorias, 4 empates y 1 derrota, con una forma reciente de LDDDD. Diego Poyet, exjugador de la selección de Uruguay, se retiró del fútbol a los 24 años y se convirtió en un culturista. Después de firmar con Godoy Cruz en 2017, Poyet no pudo jugar debido a problemas de cupos de extranjeros y pasó meses sin entrenar. Fue en ese período cuando comenzó a ir al gimnasio para pasar el tiempo. "Fueron los peores ocho o diez meses de mi vida. La empecé a pasar mal en todo, no era que la pasara mal entrenando. También en la casa. Decir que estaba deprimido es una palabra muy fuerte, creo que no llegué a ese extremo", relató Poyet. Fue en ese período cuando comenzó a ir al gimnasio para pasar el tiempo. "Para hacer algo, estaba mal de la cabeza. Y ahí me empezó a gustar de a poquito", contó. La chispa que encendió aquella etapa difícil en Mendoza se convirtió en una obsesión durante su posterior paso por el Pafos FC de Chipre. "Iba todas las tardes y estaba solo. Siempre trataba de mejorar de alguna forma para sacar ventaja en el fútbol y no me di cuenta de que el gimnasio me gustó más, más y más y llegó el momento de la decisión", explicó. Estudió nutrición, cambió su dieta y dejó el fútbol definitivamente. "Decidió retirarse a los 24 o 25 años, lo cual fue un shock. Vino a mi casa a decirme que ya no quería jugar al fútbol", recordó Gustavo Poyet, el padre de Diego. Y describió con precisión la mentalidad que su hijo trasladó del fútbol al culturismo: "Él se entrega al 100 por ciento en todo lo que hace. Un día fuimos a cenar y la gente tomaba una cerveza; imposible. Él no prueba el alcohol. Nunca. Terminamos de cenar, pusimos postres en el centro; él no los toca. Su forma de comportarse es 100 por ciento, no 99 por ciento", dijo Gustavo. La transformación física de Poyet es visible y radical. Abandonó la contextura del mediocampista para adoptar la de un culturista, resultado de tres pilares que él mismo describe: eliminar el cardio intenso, adoptar una dieta hipercalótica y dedicarse al entrenamiento de fuerza. En su Instagram comparte videos levantando pesos elevados y rutinas de fuerza extrema. Hoy además integra el cuerpo técnico de su padre como asistente. Siempre ligado al deporte y al alto rendimiento, pero desde otro lado de la cancha.